Creencias Luteranas

cross_beliefspageLos Luteranos son realistas. Sabemos que el pecado (esas cosas que molestan nuestra conciencia) es parte de nuestra condición. Aunque deseemos ser siempre buenos, no podemos hacerlo. A esto llamamos el pecado original, y es parte de ser humanos.

Los Luteranos creemos en un Dios Perdonador. Porque Dios desea el bien para nosotros y que sigamos siempre sus caminos, pero nosotros sabemos que el pecado nos separa de Dios. Mas sin embargo anhelamos estar reconectados con nuestro amoroso Dios. Creemos que Dios envió a Jesús a que nos reconectara con El. Jesús de Nazaret, un hombre enviado por Dios a ser parte de la historia de la humanidad, es 100% Dios y 100% hombre. Su vida y sus enseñanzas (instrúyase sobre este punto leyendo los primeros cuatro libros del Nuevo Testamento en la Biblia) nos muestran primero que todo, como honrar la relación con Dios y luego como vivir en relación con los demás. Jesús nos dice “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.”

Jesús fue un gran maestro, pero las acciones que hizo por nosotros son las que lo hacen nuestro Salvador. Creemos que Jesús nos reconecta con Dios, porque El murió en la Cruz por nosotros, consiguiendo el perdón de nuestros pecados y una relación nueva con Dios.

Los Luteranos creemos en nuevas posibilidades de vida, por lo que hizo Jesús por nosotros al morir en la Cruz. Jesús no solamente murió, pero fue resucitado de entre los muertos por el Padre. Al resucitar, El vence a la muerte y al pecado. Envía al Espíritu Santo para que fortalezca nuestras vidas en diferentes maneras. Perdonados, y restaurada nuestra relación con el Padre, nos damos cuenta que somos amados, incondicionalmente, y que está realización nos da la libertad de amar.

¿Cómo sabemos todo esto? La Fe en el Padre, el Hijo, Jesucristo, y en el Espíritu Santo, es un don de Dios. Al vivir dentro de la familia de Dios, escuchamos su Palabra y compartimos su Alimento (La Sagrada Comunión), experimentamos su presencia y sentimos su amor.

Usamos la frase “salvados por la gracia a través de la fe”, lo que quiere decir: nuestra relación con Dios es correcta debido a los actos amorosos y salvadores de Jesús, quien se hizo real y parte de nosotros, a través de nuestra experiencia, el escuchar, y el vivir en esa relación. El Espíritu Santo nos trae a esta relación y continúa nutriéndola.

Esta relación no es solamente el cómo nos relacionamos con Dios. El ser amados, nos llama a amar. El ser perdonados, nos llama a perdonar. Jesús, el Hijo de Dios, se convierte en nuestro Siervo, muriendo y resucitando por nosotros. Somos llamados por este Siervo a servir a otros.

¿Qué pasa si tengo dudas? Martin Lutero tuvo dudas toda su vida también. El solía decir que el luchar con Dios y en lo que creía, era en realidad un ¡acto de fe! La Biblia está llena de gente que interrogó a Dios y a sus actos. Le incitamos a que reflexione, pregunte, ore y se una a nosotros en conversaciones para que pueda usted mismo determine que significa tener una relación con el Dios Vivo.